viernes, 28 de septiembre de 2012

'Gracias a esta restauración podemos despejar toda duda: el Cristo del Amor lo realizó Perceval en 1942'



Con la restauración del Cristo del Amor por parte de José Manuel Cosano ha regresado a San Sebastián una de las obras más destacadas de la producción local imaginera. Había cierto temor. Siempre que se acomete un proceso de este tipo las preocupaciones son evidentes. Gabriel Fernández Allés, el hermano mayor que tomó esta decisión nos cuenta cómo se ha encontrado la imagen, cómo se ha enfrentado a la intervención y cómo valora el resultado final.

¿Cómo has encontrado la imagen después de la restauración?
La hemos encontrado lo más natural posible en cuanto a tonos de la policromía respecto a como era originariamente.

¿Hay constancia de alguna intervención anterior a esta?
Sí, pero no en la profundidad que ahora se ha realizado. De hecho la restauración anterior se realizó en la propia parroquia en los años 90. Pero la profundidad de limpieza de policromía realizada ahora, la reintegración de las faltas de la misma, la consolidación de ensamblajes y demás nunca se había realizado en la imagen. De hecho, gracias a las pruebas radiológicas realizadas a la imagen, ya podemos asegurar que data del año 1942 y no del 44 como desde siempre habíamos pensado, ya que ha aparecido el documento que Jesús de Perceval introdujo en la imagen. Es más, también podemos asegurar que siendo de la época de la que data la imagen, es raro pero está realizada en madera de cedro, cuando en la posguerra la mayoría de las imágenes eran de madera de pino.

Como devoto de toda la vida y si tuvieras que definir al Cristo del Amor con una palabra… ¿la imagen que te has encontrado a la vuelta merecería la misma?

Para mí el Cristo del Amor siempre ha sido grande, pero si tuviera que definirlo en una palabra lo haría sin duda con ‘Misericordioso’, por la expresión de su mirada hacia al cielo, intentando comprender que no sabían lo que hacían al clavarle en la cruz. Y ahora, después de la restauración, aún más, pues podemos observar más claramente la expresión de su mirada, que había quedado diluida por el paso del tiempo.

Hay que recordar que la primera vez que Cristo del Amor salió a la calle lo hizo formando parte de un misterio en el que, entre otras imágenes, se encontraba una de la Virgen a sus pies. Como hermano mayor, ¿cómo valoras la posibilidad de integrar a la Virgen del Primer Dolor a los pies del crucificado?
La pregunta del millón (risas). Está claro que en sus orígenes la Virgen del Primer Dolor estuvo concebida para procesionar a los pies del Señor. Luego, por los motivos que fueren, se decidió que lo hicieran por separado; quizás en algún momento especial como pudiera ser un aniversario podría plantearse pero mientras los hermanos no lo planteen o parta de ellos la propia iniciativa no considero necesario entrar en ese tipo de debates. Aunque siéndote sincero a nivel personal no te niego la curiosidad de que algún día se viera esa estampa.

Se ha aprovechado para cambiar la cruz en esta restauración. ¿La altura de la imagen en el paso aumentará?
Bueno la cruz como tal no se ha cambiado, las dimensiones son las mismas. Lo que sí se ha reducido es su grosor retallando la misma cruz. Cuando se hallan problemas para realizar algo que debiera ser secundario hay que agudizar la imaginación. Así con la misma cruz se han obtenido los resultados que podéis observar.

¿Ese documento hallado en el interior de la imagen reconoce la autoría de Perceval o aporta nuevos datos a las diferentes atribuciones que se vienen haciendo históricamente?
El documento dice claramente que el autor es Jesús de Perceval. Es un documento escrito totalmente a mano y firmado por el propio Perceval y que la hermandad custodiará debidamente. En el interior de la imagen se ha introducido una copia del mismo junto con la fecha de restauración de la imagen y el nombre del restaurador.

¿Qué le han dicho los hermanos tras reencontrarse con la imagen?
La verdad es que lo único que nos hemos encontrado han sido felicitaciones, ninguna queja.

¿En los meses que la imagen ha estado en el taller de Cosano, el ambiente que se respiraba en la hermandad era de de preocupación o plena confianza?
Al principio algo de nervios por el tema de que no era muy conocida su faceta de restaurador en Almería pero con el paso del tiempo, conforme avanzaba la restauración e íbamos viendo los resultados, teníamos cada vez más claro que habíamos acertado totalmente. De hecho José Manuel es una persona clara y concisa y te transmite confianza desde el principio.

Con el cambio de horarios, túnicas y la restauración del Cristo se aprecia que la del Amor es una cofradía que ha experimentado notables cambios en los últimos años que la han revitalizado. ¿A nivel de hermandad en qué estado se encuentra?
La vida de la hermandad durante todo el año es importante. A nivel de hermandad está claro que debe de mejorarse aún el funcionamiento de la misma por eso se está trabajando también en ese sentido. Las hermandades tenemos que trabajar para hacer participes a los hermanos y, sobre todo, a la cantera, los mas jóvenes. Con los niños de catequesis de la parroquia queremos realizar talleres enfocados a la Semana Santa. Estamos intentando fomentar otro tipo de actividades de cara a la participación de los hermanos como la realización del belén en el que se hace recogida de alimentos y juguetes. También queremos que el local de la calle Murcia sea un punto de encuentro para los costaleros proyectando los partidos de liga cada fin de semana y otra serie de actividades que para este ejercicio se tienen proyectadas pero a las que todavía hay que darle forma.

Precisamente los más jóvenes son los que están renovando la hermandad, ¿cómo llevan estos cambios los hermanos más antiguos?
En las hermandades, en general, los cambios drásticos de generaciones a veces conllevan que haya gente que se desmarque. En este sentido en el Amor no podemos quejarnos con la presencia de hermanos de ‘toda la vida’. Aunque, sin duda, siempre todo es mejorable, las puertas de la hermandad siempre han estado, están y estarán abiertas para todos los hermanos de antes, de hoy y del futuro. En la hermandad siempre hemos tenido claro que es necesario un equilibrio entre hermanos de todas las edades.