lunes, 17 de noviembre de 2008

Almería actualidad. Un informe de Cultura revela el "mal" estado de la Virgen del Mar

La falta de ventilación del camarín donde se encuentra la Patrona podría hacer que tras los arreglos, la talla volviera a sufrir · Golpes, arañazos y carencias policromáticas, problemas actuales de la imagen

La Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía encargó a la restauradora María de la Barca, un estudio que revelara el estado actual de la imagen de la Virgen del Mar con el objeto de conocer si es recomendable o no llevar a cabo una restauración. No obstante, es la Hermandad la que tiene la última palabra a la hora de tomar la decisión, ya que la talla es propiedad suya.

El informe revela que en estos momentos, el estado de conservación de la imagen es "malo", según una escala de valores que va de muy bueno a muy malo. En anteriores restauraciones se incorporaron entre otras cosas, elementos metálicos como la sujeción de la corona de la Virgen o un tornillo sobre la cabeza del Niño. La actuación considerada como "más grave" de las realizadas fue la amputación del brazo izquierdo del Niño y parte de la melena y hombro de la Virgen, una medida que se tomó para posibilitar que la talla pudiera vestirse y adornarse. El último trabajo restaurador comenzó el 17 de febrero de 1984 finalizando el 25 de julio de ese mismo año en el Instituto de Conservación y Restauración de la Escuela de Artes del Ministerio de Cultura en Madrid. En aquella ocasión, según reza el informe "estaba muy deteriorada, se desinfectó la madera, se realizó la consolidación policromática con limpieza en la zona y se arreglaron las mutilaciones".

El informe, realizado con fecha del 8 de agosto de 2007, desvela las principales causas del deterioro que presenta la talla datada en el siglo XV. Entre ellas cabe destacar como factor principal la humedad tanto ambiental como marina. La apariencia actual viene dada por el hecho de que, al ser de madera y haber estado sumergida en agua, al haberse ésta evaporado, ha dejado libres capilares que se han ido secando y perdiendo su volumen. Por ello se producen las grietas. Precisamente por el origen de la imagen, es necesario hacer hincapié en las patologías derivadas de la humedad en sí misma. La presencia de líquido favorece la formación de mohos líquenes, algas y bacterias ya que las sustancias esenciales de la pintura se descomponen en medios donde prolifera el agua. Además de la aparición de microorganismos, las patologías que sufre la talla están producidas por descohexión de materiales, manchas, eflorescencias salinas (problemas derivados de las sales minerales solubles del agua), desprendimientos, craqueladuras, pérdidas de policromía y las ya mencionadas grietas.

Los sucesivos lugares de ubicación de la Virgen también han influido negativamente tanto por los cambios de humedad y temperatura como por los daños mecánicos que ha podido sufrir con la manipulación como roces, golpes, arañazos o abolladuras. Además, las condiciones del habitáculo en el que se le rinde culto, al que según el informe le falta ventilación, haría que el trabajo de restauración, en caso de que se realizara, fuera infructoso. Concretamente, el informe detalla que "existen problemas de humedad por condensación en la zona superior de la cúpula del camarín" destacando que "las cubiertas presentan problemas de filtraciones de humedad". Debido a ello, la autora del proyecto de restauración ha instado a que se resuelvan antes de una posible intervención los problemas ambientales.

Para concretar el diagnóstico del estado de conservación de la talla de la Patrona de Almería, muy venerada por los fieles, hay que considerar que ha sufrido multitud de intervenciones a lo largo de su extensa historia, y que según reza el estudio "presenta un aspecto estético que oculta las patologías que en realidad sufre". Debido a ello, se ha hecho obligado el empleo de un escáner y Rayos X. Las radiografías han desvelado las condiciones del interior de la talla, pudiéndose apreciar oquedades, tornillos o piezas de otros materiales.

María de la Barca, autora del informe, ha realizado asimismo una propuesta de intervención, anterior a la cual ha aconsejado que "se proceda tanto al estudio de la obra como a la protección de zonas que sean necesarias para evitar ningún daño añadido". Tras esta toma de precauciones, en el estudio se han propuesto las medidas a realizar en caso de que el proceso de restauración sea efectivo. Entre ellos se encuentra la toma de imágenes fotográficas en color que revelen el estado actual de la obra así como el tratamiento de los barnices de superficie y la eliminación de elementos clavados no originales. Respecto al soporte, también debería ser objeto de tratamiento en caso de que esta se llevara a cabo. Así, se produciría una desinfección del mismo por el anverso, tras el desmontaje de la pieza de peana con insecticida por inyección a través de las grietas. Referente a estas perforaciones también se tratarían las mismas con resinas, así como una limpieza y aplicación de fungicidas.

El estudio, cuyo original completo guarda la delegación de Cultura de la Junta de Andalucía, cuenta con una introducción en la que se destacan las características técnicas de una imagen que data del siglo XV. Así, la talla de la Patrona mide 94,5 centímetros de alto, 30 de ancho y 19 de fondo. Fue catalogada como Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de Monumento en el Decreto 128/92 del 14 de julio, apareciendo en el BOE del 20 de octubre.

El presupuesto aproximado de la restauración, en caso de que la misma llegara a realizarse, ascendería según las estimaciones realizadas por De la Barca, a 16.798 euros siendo el equipo necesario para la misma de restaurador y laboratorio.

Harían falta en torno a 11 meses. Debido a que la escultura es maciza, tallada y dispone de una peana adaptada, los trabajos a realizar serían específicos y adaptados a las necesidades específicas. Hay que considerar que la antigüedad de la imagen es un punto determinante que también ha sido tenido en cuenta a la hora de realizar el estudio.

La historia de la imagen está ligada a la ciudad de Almería desde el momento mismo de su aparición en la playa de Torregarcía y pertenece al gótico tardío. Llama la atención, según el informe, que la talla sostiene al Niño en el brazo derecho mientras que tradicionalmente se representa en el izquierdo.


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