jueves, 24 de enero de 2008

Y sin embargo...

Quiero escribir esta semana sobre un tema que también se ha debatido on line hasta la saciedad pero que de nuevo es de actualidad por algo que ha ocurrido en la Capital de la Semana Santa. Sevilla manda, aunque esta es una de esas cosas que allí han llegado más tarde que en otros sitios. Una de esas pocas cosas que podemos decir que nosotros conocemos antes que ellos. Se trata, como muchos habrán adivinado ya, de la cuestión de la mujer costalero *.

Permita el lector una digresión previa, que sirva para justificar el título de esta entrada. El 22 de junio de 1633, ante el Tribunal de la Santa Inquisición, Galileo Galilei abjuró de una teoría en la que creía plenamente por no ajustarse ésta al dogma de la Iglesia. Cuenta la leyenda, que al finalizar su intervención, el científico apostilló eppur si muove (y sin embargo, se mueve en referencia a que era la Tierra la que se movía alrededor del Sol y no al revés, como sostenía el dogma). No podía evitar esa tozudez de los hechos. Le podían obligar a decir algo en contra de su voluntad. Y sin embargo...

He recordado esta anécdota al leer una opinión sobre este tema en otro blog: quizá sea hora de admitir que este mundillo está cambiando. Que ésta es la sociedad que nos ha tocado vivir y que el discurso sobre la integración de la mujer en todos los órdenes de la vida, con sus verdades y sus demagogias, ha llegado también hasta aquí, así que lo mejor es aceptarlo y resignarse. Sacrificar la búsqueda de la perfección para contentar a quienes claman por la no discriminación. No opino así. Creo que en los últimos años es innegable la mejora técnica de las cuadrillas, en muchas ciudades. Ha existido un movimiento silencioso pero masivo que ha elevado a un nivel muy bueno a muchos pasos y que siguen existiendo esas ganas de mejorar cada día. Y sin embargo...

Me gustaría ir más allá de los hechos propiamente dichos o del cómo se ha llegado a la situación en concreto que ha motivado el debate, porque lo cierto es que el debate está ahí y de nada sirve hacer oídos sordos. Demos por supuesto, sin ánimo de ser exhaustivos, que en algunas ciudades de Andalucía existen pasos portados íntegramente por mujeres, tal es el caso de Almería. Que yendo algo más allá, algunas mujeres se han integrado en pasos portados por hombres, en aquellas cuadrillas en que se les ha permitido e incluso, en aquellas en que se les ha necesitado. En Sevilla, acaso porque en pocas ocasiones han tenido falta de costaleros, no se había dado el caso. De hecho llama la atención que cuando un tema de estos era tratado en cualquier foro cofrade –hace tan sólo tres o cuatro años- todo el mundo coincidía en que eso en Sevilla era impensable. Que jamás habría debate. Simplemente no pasaría.

Hace poco tiempo que el debate se ha abierto, porque la realidad ha ido más allá de lo que casi todos pensaban. Al principio sólo hubo mujeres sacando un paso de Gloria y niñas que sacaban Cruces de Mayo. Pero se ha dado un paso más y hace poco una mujer ensayó en el palio de Montesión.

Más allá de la actitud de los protagonistas, tanto de las mujeres que quieren sacar pasos como de quien se lo permite, mi opinión al respecto siempre ha sido bastante clara. Casi siempre estos temas terminan derivando en debates sobre la discriminación. Si hablamos de igualdad, debe quedar claro que es discriminatorio tratar cosas desiguales como si fueran iguales. Si las mujeres, por regla general, tienen una constitución física diferente a la de los hombres, no se les puede tratar de equiparar.

Y aquí es donde los debates se enconan bastante, porque hay quien opina que esas diferencias físicas o no son tales, o no son tan importantes. Vayamos por partes. En primer lugar, negar que las diferencias físicas entre hombres y mujeres existen es negar la evidencia. En las pruebas deportivas los hombres compiten en una categoría y las mujeres en otra, las pruebas físicas que se exigen a los bomberos son las mismas, independientemente del sexo. En segundo lugar, quienes niegan que tales diferencias físicas sean importantes para sacar un paso, creo que se equivocan. Con ese argumento se abona la teoría de que se puedan sacar los pasos de cualquier manera. Y las cuadrillas deben tender a la perfección. Se podrá conseguir o no, pero si dispones de gente suficiente para hacer la igualá lo más parejo posible, hay que tender a que las diferencias sean las mínimas. Y en ese caso, poco encaje tiene quien por su diferencia física es claramente distinto.

Con esto no trato de imponer una opinión. Es más, siempre defenderé que sea cada capataz el que tenga la libertad de meter en su cuadrilla a quien considere oportuno. Ese es su trabajo. Sobre la base de esa independencia, no se entienden bien las presiones de las instituciones públicas. Como siempre, un exceso de celo por parte de la Administración tiene consecuencias negativas: para la autonomía del capataz y para la propia mujer implicada, de la que siempre se dudará de si está ahí por méritos propios o porque el Instituto Andaluz de la Mujer y el Defensor del Pueblo han hecho unas llamadas.

Es posible como decía al principio, que este mundo esté cambiando. Que haya que aceptar leyes que impongan una equiparación que en mi opinión es injusta. Que los poderes públicos se entrometan y que la independencia de capataces y hermandades quede seriamente dañada por su intervención. Y sin embargo...


* Escribo mujer costalero porque el Diccionario de la Real Academia Española no reconoce la palabra costalera.

10 comentarios:

  1. yendo algo más allá, algunas mujeres se han integrado en pasos portados por hombres, en aquellas cuadrillas en que se les ha permitido e incluso, en aquellas en que se les ha necesitado.

    Se les ha permitido porque se las ha "necesitado".

    Lo importante para muchos capataces es llenar los huecos, sin mirar si es hombre, mujer, costalero o croqueta...

    Un Saludo

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  2. Según el Sr. Kiski ya qeu afirma ".... Lo importante para muchos capataces es llenar los huecos, sin mirar si es hombre, mujer, costalero o croqueta...

    y en la linea del tema tratado lo de llenar los huecos me gustoria conocer cual es el orden preferencial , si el de mujer o el de croqueta, etc., porque entonces comole ponemso al niño cuando ni con eso se llenan los huecos, y como ejemplos, soledad, primer dolor, desamparados, paz, caballito-pony, gran poder, etc.etc.etc.

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  3. esteban giménez sicilia24 de enero de 2008, 19:34

    Por favor, fírmense los comentarios, si quiera con un apodo.

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  4. Manuel Fernandez Gil.24 de enero de 2008, 20:49

    Ante todo, doy las buenas tardes y la oportunidad que D. Esteban Gimenez concede en su Blog , simpley llanamente para debatir un tema que por muy hablado, no deja de tener, y mas en estas fechas , su impronta de actualidad. Evbidentemente la cuestion de la mujer debajo de los pasos conlleva multitud de opiniones, alguna de ellas creo , salvo emjor y mas autorizada opinion, desacertada. Entando en la cuestion, entiendo que la opinion vertida por quien se identifica como anonimo carece de razon, o cuando menos de motivos y conocimeintos suficientes para establecer cuadrillas en las cuales la participacion de la mujer , no solamente es notoria, sino eficaz, importante y sin distingo de su sexo. A ello, voy. Y no es otro el comentario que, en Almeria, en las que hemos venido en denominar cuadrillas mixtas, hemos mirado, permitaseme la expresion , con lupa a quien entraba, una vez abierta la puerta al acceso de la mujer. Que es evidente, y no voy a caer en dicotomias de mujer si o no. Pero sobre todo mas se ha examinado si la que entraba servia o no, cosa que con hombres ( me expreso en terminos puramente sexistas) no se les ha realizado ese riguroso examen. Creo que ello no es justo. Entiendo que hoy por hoy , en esas que anteriormente he denominado cuadrillas mixtas, la colaboraicon, e integracion de la mujer es plenamente efectiva, valida y funcional a cien por cien. Que hubier sido mejor o tal vez apropiado o incluso aconsejable que fueran las cuadrillas solo de un sexo o de otro, pues a lo mejor si. Pero no olvidemos donde estamos y quienes somos a la hora de hacer las cosas de colaborar y hasta de criticar. Que podemos llegaqr incluso a ser mas papistas que el Papa y sin embargo negar la obediencia a el. Hablar de tradiciones y por el contrario no ver la actualidad y el signo de los tiempos. Si entran mujeres en las cuadrillas, lo digo desde aqui y ahora sera , en primer lugar , porque asi se les admita, y ademas porque sirvan para ello, pero no cabe hacer distingos mas con ella con con quien gastronomicamente el posteo de quien se define como anonimo denomine croquetas. Entiendo que en la vida, coo en la cocina no solamente hay croquetas de bacalao, sino tambien de carne ( permitaseme la expresion y el simil). Que aqui, sirviendo, cabemos todos, que las exclusiones, por otros motivos, y por favor señor/a anonimo, los tiempos han cambiado. Vale quien sirve.
    Muchas gacias por la oportunidad de poder haberme expresado y no ha sido mi intencion, ni ocupar sitio, ni distaer atenciones y mucho menos sembar cizaña ni polemica.
    Firmado: Manuel Fernandez Gil.

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  5. Vaya por delante que a mi las mujeres me gustan en cualquier sitio menos debajo de un paso. Pero este principio a priori inamovible se me queda cojo tras la reflexión que hace Manuel Fernández Gil y que me parece muy sensata y certera. Resalto dos apuntes por si alguien desea abundar sobre ellos:

    Se ha examinado si la que entraba servía o no, cosa que con hombres (me expreso en términos puramente sexistas) no se les ha realizado ese riguroso examen, cosa que creo que es absolutamente cierta.

    Vale quien sirve, lo que vendría a incluir a muchas mujeres a este "oficio" de hombres del que, entonces, habría que excluir a más de uno cuyo único aval debajo de un paso es que es hombre, ¿no?


    Post Scriptum Resumiendo: que con lo que yo he rajado de este tema, ahora empiezo a creer que lo de las mujeres debajo de los pasos es más una cuestión de gustos que de otra cosa.

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  6. Sí rotundo a la integración de la mujer en las trabajaderas.

    Apostillando:
    a) que deben ser admitidas sólo las que tengan una complexión adecuada (que las hay, y unas pocas) para aguantar la carga del paso.

    b) que se debe tener el mismo baremo para evitar los diecisieteañeros niños que están loquitos por colocarse la fajita y la alpargata y tiene muy poquita fuerza y mucho fantasmerío. Por ser hombre, pueden entrar los flojos.

    c) que para eso está el capataz, para seleccionar.

    d) que no cabe aducir en su contra cuestiones 'morbosas' bajo los pasos, porque automáticamente se estaría negando la existencia de la homosexualidad. Y existe.

    Aplicable a mujeres de trono (aunque en Málaga ya existen) y cargadoras.

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  7. Si se me permite, al ser mujer, cofrade y costalera frustrada: Opino que da igual si es hombre o mujer, si la mujer es válida. Que en la igualá se vea que da "la talla", que tiene un compromiso, que sabe hacerlo, que tiene fuerza.

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  8. Apostillando:
    a) que deben ser admitidas sólo las que tengan una complexión adecuada (que las hay, y unas pocas) para aguantar la carga del paso.


    Discrepo totalmente.

    Son pocas, un porcentaje ínfimo, tan pocas que no merece la pena que dentro de este mundo exista ese debate.

    Por otra parte, desde mi punto de vista, descartando a las mujeres (que ya he dicho que para mí no sirven para estar debajo de un paso), cierto es que no se debería ser tan permisivo con los costaleros que forman nuestras cuadrillas, aunque igual de cierto es que prácticamente el que llega va para dentro en el 99'9% de los casos. Yo siempre abogo por que las cuadrillas estén llenas de costaleros, no llenas de gente. ¿O acaso no es mejor tener una cuadrilla de 45 costaleros que una de 45 costaleros + 15 croquetas?

    Mi idea es que, una vez que el capataz y/o compañeros han hecho todo lo posible para enseñar el oficio al sujeto y que éste haya agotado un margen de confianza determinado y previamente acordado, se debe decidir si éste vale como costalero o no, y en el segundo caso prescindir de él (no todos valemos para costaleros, como no todos valemos para ser ingenieros aeronáuticos).

    Y, ojo, con esto no me refiero sólo a diecisieteañeros niños que están loquitos por colocarse la fajita y la alpargata y tiene muy poquita fuerza y mucho fantasmerío, sino a gente de 27, 37 ó 47 años que no sólo nunca se han puesto derechos en su vida, sino que encima aluden a su supuesta “veteranía” para sentirse más que los demás, cuando restan más que suman.

    En definitiva, el que no sea costalero, que no se meta a costalero.

    Tan fácil como eso.

    Un Saludo

    P.D: Me alegra ver a Manolo Fernández Gil escribiendo por aquí.

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  9. Isabel Fernandez Calderero4 de febrero de 2008, 16:07

    Asignatura pendiente para quien aun no la haya aprobado; al que lleva, con este trece años, parece que ya cumplimos la convocatoria del aprobado, al menos el de entrar.

    Valga esta mal expresada introducción por apuntillar lo de asignatura pendiente.

    Incidiendo de manera mas directa en el tema doy toda la razón a D. Manuel Fernández Gil cuando alusión al examen que hemos tenido que superar algunas mujeres para entrar a formar parte de una cuadrilla y teniendo que ver a compañeros que por el simple hecho de nacer hombre no requiere visado para pasar por las puertas de cualquier cuadrilla.

    Me parece un hecho poco inteligente y bastante retro el preferir a un mal peon hombre en lugar a un buen peon mujer. ¿O es que no las hay?

    A veces no queremos ver mas alla de lo que ocupa el largo de nuestra nariz y lo mismo que para ser ingeniero náuticosolo sirve el que sirve sin mirar si es hombre o mujer.... a buen entendedor pocas palabras vale.

    Reitero a D. Manuel Fernandez "VALE QUIEN SIRVE"

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  10. 1º. Siglo XXI

    2º. El que vale, vale; como bien han dicho por ahí. Hay cuadrillas exclusivamente de mujeres que da gusto cómo andan cada Semana Santa.

    3º. Eso de las "croquetas", haberlas haylas. Tanto en hombres como en mujeres.

    4º. La manía de la gente de verse con poder para juzgar quién vale y quién no...

    En cualquier caso, felicidades a los autores de los comentarios anteriores por llevar este debate sin acaloramientos y felicidades también al autor del post. Imaginará que no comparto su contenido, pero me gustan las formas.

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