domingo, 18 de noviembre de 2007

Titulares de los Molinos

Jesús de la Humildad y Paciencia

Autor: Salvador Madroñal Valle, en 1995.
Material: Madera policromada.
Pasaje evangélico: "Preguntó, pues, Pilato la multitud congregada: ¿A quién queréis que os suelte, a Barrabás o a Jesús, llamado el Mesías?". Porque sabía que por envidia se lo habían entregado" (Mt 27, 17-18).
Análisis artístico: Representación de Cristo, estante, en su presentación al pueblo por Pilatos. Jesús, a pesar del escarnio, mantiene la cabeza en posición frontal y dirige la mirada hacia el frente. Es una escultura de tamaño natural y complexión fuerte, con el cabello y la barba largos, partidos al centro y elegantemente esculpidos. Aparece desnudo, apenas cubierto por un perizoma ceñido con una soga, que deja al descubierto el costado izquierdo del Varón, y una clámide de terciopelo rojo, con bordados en oro, superpuesta sobre la lacerada espalda. La corona de espinas, de ramas anchas y espinosas, ha sido esculpida en el mismo bloque craneal. El rostro es noble, de ojos rasgados, mirada ausente, perfiles hebraicos y boca abierta que permite ver la lengua y la dentadura talladas. Las manos se hallan atadas por delante del cuerpo, portando una caña con la derecha a modo de cetro. La policromía ha sido aplicada en tonos cálidos, reflejando con detalle las recientes huellas del martirio. Se exorna con potencias cinceladas en plata dorada.


María Santísima de Gracia y Amparo

Autor: Salvador Madroñal Valle, en 1993.
Material: Madera policromada.
Análisis artístico: Representa a la Virgen, acompañada por San Juan Evangelista en la Calle de la Amargura mientras sale al encuentro de Jesús en su caminar hacia el Monte Calvario. La Dolorosa, de tostadas carnaciones, mantiene la cabeza erguida y dirige levemente la mirada hacia abajo. Los ojos son vítreos y las pestañas, postizas las superiores y pinceladas en la parte inferior. Lleva cinco lágrimas de cristal, dos en la mejilla derecha y tres en la izquierda. La nariz es afilada y la boca, entreabierta, permite ver la lengua y los dientes superiores tallados. El autor alarga la longitud del cuello y remarca su parte inferior, en forma de uve, para tallar también la zona escapular del busto. Las manos aparecen extendidas, portando un pañuelo en la derecha y un rosario en la izquierda. El candelero es de formas cónicas y base ovalada. El fruncido ceño, los labios anhelantes y la marcada frontalidad de la talla mariana presentan inconfundibles aires macarenos.
Figuras secundarias: San Juan Evangelista, obra también de Salvador Madroñal Valle (1999).

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