sábado, 24 de noviembre de 2007

José María Martínez Martínez













Director de LIBREA, aprovechamos la publicación de un nuevo número para hablar de esta publicación y valorar la actualidad cofrade de Almería



"Lo que tenemos hoy en día es el resultado de ir construyendo y moldeando número a número la revista"


La cita tiene lugar en la puerta del convento de las Claras. Es 23 de octubre, a las seis de la tarde de un viernes algo fresco. Atravesamos la bulliciosa calle de las Tiendas camino de la plaza Flores. Buscamos la cafetería del Hotel Torreluz donde conversamos sobre cofradías y le preguntamos por la revista que dirige.

El porqué de LIBREA. ¿Para qué?
Después de muchas “tertulias” y considerar lo que se venia haciendo y se publicaba en la Semana Santa de Almería, y con la idea siempre de poder hacer cosas nuevas y cambiar, surgió la idea junto a José Ramón Suárez e Isaac Vilches de hacer una revista que fuera un paso más... Una publicación que pudiera ser el reflejo de las opiniones de más personas de las que habitualmente se escuchaban; una visión, si cabe, un poco más literaria o cultural de nuestro contexto cofradiero. Y de eso han pasado ya ocho años, y 17 Libreas. Aquella recuerdo que fue una época en la que profesionalmente estaba implicando en muchas actividades y proyectos, junto a mi inclusión en la Junta de gobierno de mi Hermandad del Prendimiento, por lo que la idea de sacar la revista me parecía muy atractiva y apasionante, y de la que quería participar en todo, pero en un principio sin pertenecer a ella. Pero finalmente fue, y hoy tras los años, ya ves, la dirijo.

¿Se puede decir que con tu etapa de director la revista ha alcanzado su madurez?
Lo que se puede decir es que la revista ha alcanzado una configuración con la que yo me siento satisfecho. Pero la madurez, quizá, todavía sea pronto hablar de ella, porque para conseguirla haría falta que se consolidase la línea hacia la cuál intentamos llegar; una madurez que se alcanzará con el tiempo y con el aprendizaje que nos configuran las equivocaciones y los aciertos, y con todas las aportaciones tanto del equipo de redacción como de los colaboradores.

Lo que tenemos hoy en día es el resultado de ir construyendo y moldeando número a número la revista; donde nos ha ayudado mucho las opiniones de los lectores. Lo que quizá sí se ha alcanzado es marcar una diferencia con los primeros números. Indiscutiblemente se echan en falta determinados aspectos de aquella época, pero considero que se han conseguido otras que pueden dar un respaldo y una dirección mucho mayor de la que se podía haber tenido de haber continuado en aquella línea.

¿No se ha perdido un tanto el contacto con la realidad inmediata?
Hablando de esas cosas que le puedan faltar a la revista, efectivamente hemos perdido un poco el tema de la actualidad de nuestro ámbito diario pero también hay que tener en cuenta que la periodicidad que va manteniendo la revista resta operatividad a este tema. Además, cuando LIBREA se editaba en sus primeros números no había los medios de comunicación que existen en la actualidad. Hoy en día, Almería tiene sus propios cauces donde aparece la actualidad diaria de la Semana Santa y es más fácil que se refleje en éstos que no en una revista “atemporal”. No obstante, bien es cierto que sí debiéramos incluir temas de cierta relevancia de la actualidad de ese momento, pero narrado de un modo que trascienda lo inmediato, como puede ser por ejemplo, el pasado Encuentro Nacional de Hermandades y Cofradías, o noticias como la elección del pregonero anual de la Semana Santa, etc… De esta manera, considero positivo que LIBREA haya sabido adaptarse y encontrar su sitio entre los lectores más allá de la inmediatez de los asuntos que trate.

¿Cómo valoras el hecho de que sea casi tan leída fuera de Almería como dentro?
En muchas ocasiones nos sucede una tendencia, por un proceso cultural y de aprendizaje social, que nos conduce a interesarnos más por lo que no tenemos cerca, e inmediato, y dirigir nuestra atención a conocer cosas que no son las tuyas, las cercanas y que por tanto le damos poca importancia, motivo que puede hacer que la gente de fuera de tu ciudad se interese y le dé valor a cosas que la misma gente que la ve todos los días no se lo haga. La propia habituación te lleva a aminorar ese valor que otros, desde la distancia, como digo, sí dan.

De todas formas, pese a la publicación de temas que puedan estar circunscritos a Almería, el hecho de que una persona que está en Córdoba, Sevilla, Cádiz,…, pueda coger la revista y encontrar cosas que le puedan interesar también se consigue gracias a incluir artículos de personas de otras localidades, desde diferentes puntos de vista y estilos de escribir, como pueden ser un ejemplo los artículos publicados en la última revista Mateo Olaya (como si el tiempo no hubiera pasado), Pedro J. Luque (El refugio de la música), o Juan Antonio Barros (Saeta Cordobesa), que trascienden el ámbito local que permiten que cualquier persona que acceda a la revista se interese si le gusta el aspecto literario.

Curiosamente, frente a la limitada demanda de la revista, es excesiva la del programa de mano...
Por la diferencia con lo que se estaba haciendo. Y si LIBREA de mano tiene interés para mucha gente es porque encuentran en ella lo que no ven en otros programas. Aunque en lo que supone la forma no podamos ofrecer lo que sí tienen otros programas, para las personas que le damos valor al contenido, sí apreciamos el LIBREA de mano.

Además tiene una diferencia notable y sustancial con respecto al resto y es que, además del abundante contenido artístico, descriptivo e histórico que contiene, el cuadrante con sitios y tiempos de itinerarios y horarios de cada día es fundamental para los que gustamos de ver cofradías calle a calle, frente al simple listado de cofradías, calles y horas en los que no se vive esa emoción de lo que es la Semana Santa que sí permite el cuadrante de LIBREA de mano. Y a la demanda me remito.

¿Qué nos deparará el futuro? ¿Cómo serán los próximos números? ¿Qué camino va a seguir LIBREA?
Cuando asumí la dirección de la revista le dije al Consejo editorial que, para bien o para mal, la forma de ver las cosas que tiene el director se tiene que ver reflejada en la revista. Y para mí la revista tenía que ser un lugar de encuentro de diferentes opiniones y de diferentes puntos de vista sobre la Semana Santa, que creo que es lo bueno que hemos conseguido.

LIBREA tiene que ser punto de encuentro donde tengan cabida temas locales como pueda ser la situación de la Agrupación, su ubicación, la elección del pregonero, entrevistas, determinados conciertos…, pero en el que también confluyan opiniones literarias sobre la Semana Santa, sobre temas que cojan el hilo cofrade para narrar cosas que en apariencia no lo son pero en un alarde literario sí lo pueden ser. Y en ese punto de vista cultural es en el que la revista debe seguir consolidándose. No digo que en futuros números no se introduzcan líneas que puedan ser de interés, pero a día de hoy los apartados creados son los que deben seguir: es decir, una revista que sea un encuentro cultural porque eso engloba un sinfín de cosas, de diferentes formas de escribir... Desde escritos más creativos a escritos de opinión pasando por los de investigación. Porque LIBREA tiene que incluir datos históricos y, si se puede, incluso novedosos, como el último publicado sobre la primera imagen de la Virgen de la Merced y que indudablemente suponen todo un cambio en lo que es la visión de una hermandad. O temas de investigación en materia musical que para la revista es un tema totalmente instaurado porque nos apasiona, contando, además, con personas muy cercanas a nosotros que son fuentes de investigación fundamentales y que nos está aportando datos muy reveladores.

Además hay que considerar que existen personas a nuestro alrededor que si no tienen la oportunidad no sacarían ese potencial que puedan tener. A partir de ese principio se construyen las colaboraciones de LIBREA y los frutos se pueden ver en cada número; desde temas literarios en forma de cuentos, como digo, a relatos, recreaciones literarias, artículos de opinión, de investigación, etc. Porque creo que todas esas opiniones o todas esas formas de recrear los diferentes ámbitos de ver la cultura de nuestras cofradías es lo que debemos conseguir y por ellos sigue Librea; sin exigir conocimientos ni formación determinada para escribir sino, simplemente, tener que decir algo que pueda interesar, y ser creativo.

Pero en cambio sí se le ha acusado de elitista o de ir destinada a ciertos "entendidos"...
Ese es un tema difícil. Eso es como si yo, que no entiendo de arte, voy a una exposición de Klimt y digo que El Beso es un cuadro inaccesible cuando lo que pasa es que no estoy habituado; no que esos cuadros no estén a la altura de la gente. Todo está en función de tu interés: si a ti en tu vida te interesa leer o que las cosas no sólo se cuenten como A más B sino que también se explore B más C... Te gustará LIBREA.

En el mundo cofrade se espera que los temas sean siempre los mismos y que se traten de la misma manera y por las mismas personas, pero cuando accedes a ello de otra forma, creando una historia por ejemplo, la gente no se lo espera y es cuando ya entra en juego tus intereses: si no te interesa la lectura, te va a aburrir... No es que no esté a la altura. Por eso, repito, no creo que sea elitista sino que, en cierta manera, recoge temas que a un grupo de personas nos interesan y, sobre todo, nos ilusiona que se pueda contar lo mismo pero de diferentes maneras y eso no es lo habitual. Todos cogemos revistas de Semana Santa y encontramos lo mismo, que sin duda está bien, porque nos gusta, pero también puede haber algo más, otras opciones a éstas...

Otra crítica que se le hace es la ausencia de imágenes y la preponderancia de la letra impresa
A lo que estamos acostumbrados en Almería es a ver fotografías en los boletines de un nazareno o de un misterio, o de una imagen, pero no estamos acostumbrados a que una revista de Semana Santa sea sólo texto. No sé si eso será bueno o malo pero sí que nuestra idea es que siga siendo así. Que se pueda introducir alguna imagen por embellecer algo o para completar algún texto sí pero componer textos con imágenes casi en las mismas proporciones de espacio, a día de hoy no, porque creemos que la riqueza de la revista con diferencia a otras publicaciones es que eso ya lo tenemos y podemos acceder a ello. Así que hacer lo mismo que ya se está haciendo pero con menos medios no tiene sentido: no podemos hacer algo que encima ya existe y bien hecho, ¿para qué?

No olvidemos que la revista la financia la Tertulia y que con la venta de los ejemplares sólo se consigue recuperar parte del dinero invertido, y hay que tener en cuenta que como la parte técnica de recogida de datos, maquetación y demás, se realizan de una forma tan modesta en cuanto a medios, esa presencia de imágenes queda condicionada.

¿Consideras que LIBREA es una revista que se puede leer de manera parcial?
Para una persona a la que le interese el mundo de las cofradías en todos sus ámbitos es una revista que engloba muchos temas, y que te permite leer un artículo sobre una determinada marcha donde conocer datos históricos que no te esperabas o que una misma marcha pueda servir de hilo conductor a un estado emocional y, de pronto pases a un cuento o a una investigación; eso para una persona a la que le guste la Semana Santa en todos sus ámbitos, como digo, es motivador y enriquecedor.

Ahora, también por ese estado fragmentado se permite también que una persona pueda leer sólo un artículo concreto. De hecho, la edición digital, lo facilita en este sentido, donde el ámbito de personas al que pueda llegar es muchísimo mayor que la edición en papel, un medio donde casi todos cuando miramos algo en internet es para ir a cosas muy concretas porque el abanico de información es muy amplio. Por eso, repito, ese estado “fragmentado” en cuanto a su estructura lo hace posible.

Ya que hablábamos de "la actualidad", ¿qué opinión te merece la designación del pregonero de la Semana Santa de 2008?
Al conocer la noticia, que valoro como un hecho positivo, he de reconocer que me sorprendió por la "categoría" ya que dado el alcance de la jerarquía eclesiástica, el hecho de que sea el propio Obispo la persona que pregone nuestra Semana Santa nos ha de suponer un punto de satisfacción cofrade por el hecho de que la Iglesia está mostrando una acercamiento con el mundo cofrade y, como digo, es positivo.

Sobre el eterno debate de si debe ocupar el atril un sacerdote, tanto cofrades como jerarquía eclesiástica estamos en la misma Iglesia por lo que no caben distinciones... El próximo 2 de marzo sabremos si lo que escuche es lo que pensaba; creo que el señor Obispo hablará del papel de la Iglesia en las cofradías y de cómo debería ser éste. Yo creo que hablará en ese sentido, más que de imágenes o facetas concretas del fenómeno cofradiero.

¿Y cómo valoras la reciente decisión del Cabildo de hermanos de los Molinos de no pasar por la Carrera oficial?
A mi me da mucha tristeza que las hermandades tengan que tomar una decisión que suponga una ruptura con el camino que estaban siguiendo. Este problema, y el de otros muchos temas, radica en que no existe un fin concreto en la salida procesional; por eso se da pie a que haya cabida en cualquier momento, como vemos, a cualquier giro que haga tomar decisiones que afecten al conjunto de la Semana Santa. Pero me da tristeza porque el fin primero de la cofradía no se consigue y, segundo, porque afecta a toda la Semana Santa de Almería.



personas han leído esta entrevista.

No hay comentarios:

Publicar un comentario