jueves, 23 de agosto de 2007

Presentado un nuevo misterio a la Hermandad de los Ángeles

Tras ser rechazado por el Cabildo de hermanos el misterio propuesto por la Junta de gobierno el pasado 11 de mayo se decidió habilitar a los hermanos para proponer de manera individual o colectiva sus diferentes ideas con la intención de debatirlas en un futuro cabildo a celebrar previsiblemente en el mes de septiembre. La que hoy presentamos en El orden del día ya ha sido entregada al propio Hermano Mayor acompañada de la memoria explicativa.

La escena en cuestión ha sido abocetada por el imaginero Fernando Murciano Abad en base al título y Reglas de la Hermandad que contemplan una imagen de Cristo en el momento de su Crucifixión y recoge el momento exacto de su Exaltación en la Cruz.

La misma es izada por dos sayones mientras un tercero fija la base del stipes sobre el suelo siendo dirigidos por un soldado romano que contiene en la mano izquierda el titulum. Completan la escena una imagen de la Virgen María y otra mujer si bien el propio imaginero ha decidido no perfilar dichas imágenes a fin de presentar dos grupos bien diferenciados: en primer lugar el Titular de la Hermandad y en segundo término, y con una presencia real en el diseño final supeditada al gusto de los hermanos, de otras imágenes que contemplan la escena.

A diferencia de otras representaciones de este tipo, la de Murciano Abad prescinde de las cuerdas para levantar la Cruz lo que ofrece una vista diáfana de la imagen del Crucificado cuyo rostro se muestra dirigido hacia la izquierda.

Además, no se trata de una escena de tribunal como la presentada por la Junta y varias veces repetida en Almería con un Cristo maniatado como el de la Sentencia, el Cautivo o el de las Penas del Hospital sino que recoge un momento inédito en el concierto procesional almeriense que, además, es contemplado en las Reglas de la propia corporación y responde al deseo de los hermanos que fundaron la corporación nazarena del barrio de los Ángeles.

Otra singularidad de esta propuesta es que los pies aparecen oradados por dos clavos, a diferencia de otros Crucificados almerienses que aparecen sólo por uno. Coincidencia que se da con el Crucificado que pintara Velázquez en 1632.

Pese a que dos de los sayones, según se explica en la memoria, mostrarían una anatomía tallada al prescindir de ropa para cubrir los torsos y que la imagen del Cristo iría exenta de ropaje alguno al ser un Crucificado, en lo concerniente al presupuesto de ejecución presentado y avalado por la calidad del imaginero que lo propone, y que deberán estudiar los hermanos en el futuro cabildo se antoja satisfactorio para la joven hermandad que afronta aún el pago de diversos proyectos como los bordados del palio o la Casa de hermandad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario