locofrade

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Manuel Rodríguez Lirio es uno de los responsables de que el patrimonio musical almeriense se engrandezca el año que viene con la marcha que Cristóbal López Gándara está componiendo para el Señor del Prendimiento.

¿Cómo surge la idea?
La marcha nace el Miércoles Santo, hablando con Juan Luis López Hernández, el director de la Pasión de Linares y hermano del Prendimiento, después de la procesión. Y ya el Lunes de Pascua, en el traslado de las imágenes desde la capilla hasta la Catedral, fue cuando lo hablamos con el capataz y con más miembros de la cuadrilla.

¿Por qué Cristóbal López Gándara?
Juan Luis nos sugirió que le llamáramos porque ya le había compuesto algunas marchas este año pasado a la banda. Había compuesto Volver a la vida y a raíz de eso, en junio empezó a componer hasta ahora, que se está montando, esperando ya el estreno.

Hace unos días un grupo de hermanos os desplazasteis hasta Linares para asistir a un ensayo de la banda en el que se interpretó la marcha. Tras esa primera audición, ¿cómo esperas que sea acogida por Almería?
Con mucha ilusión. Date cuenta de que es que es un paso más, tanto para la música del Prendimiento como para la música de Almería. Tenemos Jesús del Prendimiento, la marcha que le dedicó en 2001 José Manuel Mena Hervás y que es un clásico de las agrupaciones musicales y tenemos, también, Llegó tu hora, de Fran Ortiz en 2015, que se ha convertido prácticamente en un clásico de la Pasión de Linares. Donde va la banda, sea el día de la Semana Santa que sea (en Córdoba, en Granada, en Andújar, en Linares…) ¡la tocan! En el concierto del aniversario también la tocaron y eso que el programa incluía sólo más destacado de la banda. Y, como digo, tocaron Llegó tu hora. Son marchas que van de un estilo clásico a un estilo más moderno y la que ha compuesto ahora López Gándara es un paso más. Un paso más en musicalidad y en ritmo. Yo creo que a la gente que nos gustan las marchas modernas, de estilos nuevos, como La fe (Francisco Ortiz), Caridad (Manuel Alejandro González Cruz), La esperanza (Francisco Ortiz), Soberana (Francisco Javier Torres Simón) o Ante Anás el hijo de Dios, que también es de Cristóbal López Gándara, les va a gustar. Va de ese estilo. Es un paso más, una evolución. Al igual que han evolucionado las cuadrillas de Almería, en este caso la del Prendimiento, ha evolucionado su banda y la hermandad en general así que yo creo que Al Señor del Prendimiento continúa esa escala de crecimiento del patrimonio musical del Prendimiento.

¿Ha recibido alguna indicación el autor?
Nosotros confiamos y delegamos todo ese tipo de cosas en Juan Luis López. Es una persona que lleva en la banda toda la vida y es hermano del Prendimiento. Es la persona que más sabe de música y que mejor nos conoce como para saber qué estilo nos gusta. Así se lo dijimos: tenía total autoridad para que la hiciera del estilo que él viera conveniente.

En el proceso creativo -no podemos entrar en la cabeza de López Gándara-, no sabemos en lo que se habrá inspirado para escribir Al Señor del Prendimiento, pero ¿la hermandad le ha mandado fotos o vídeos? ¿Conoce la hermandad?
Claro que la conoce, el año pasado hizo una marcha para la Merced. Conoce perfectamente la hermandad, conoce la banda, todos los días que toca y dónde y conoce la cuadrilla. Sabe perfectamente de qué pie cojeamos, por así decirlo (risas). Respecto al proceso creativo ha habido una cosa muy destacable y es que Gándara utiliza los momentos de la Pasión para hacer la marcha. Por ejemplo, conforme va pasando la marcha, debajo de los pentagramas va poniendo escenas de la Pasión y del Prendimiento. Momento de la Oración en el huerto, los apóstoles se despiertan, Jesús les reprocha que no estén rezando, etc. Tú escuchas la marcha con los papeles delante y vas viendo cómo la intensidad de la marcha o la dulzura, es representativa de cada uno de los momentos. Por ejemplo, el momento del solo es ‘un ángel le consuela’, un momento en el que, al Señor, le salpican las dudas. La marcha está muy trabajada; yo espero que a la gente le guste en Almería.

¿Y a la cuadrilla? ¿Cómo crees que va a ser recibida por la cuadrilla?
A ver, la cuadrilla somos casi 100 personas; hay de todo: está el que le gusta, como te digo, el repertorio de la ida y está el que le gusta más el de vuelta. Lo que está claro es que a la cuadrilla le gusta la Pasión. La cuadrilla está al 100% con la Pasión de Linares y con la Pasión de Linares se sabe el tipo de marchas que llevan. Igual que gustó en su día Misericordia, Volver a la vida, El sumo sacerdote, Negaciones de San Pedro o, hace ya más años, Sangre en tus clavos… Son marchas que han marcado un estilo, el de la Pasión de Linares. Entonces la gente de la cuadrilla sabe qué es la Pasión, cómo compone la Pasión y quién es Juan Luis y quién es Cristóbal. Cuando nosotros encargamos la marcha a Cristóbal, la cuadrilla sabe perfectamente qué tipo de marchas compone y lo que va a hacer más o menos. Entonces, sabiendo eso, la cuadrilla se espera más o menos lo que va a ser. Es más, después de escucharla en el ensayo yo creo que se esperan menos de lo que realmente es porque la marcha es muy buena y tiene muchos detalles y muchos matices que van a gustar mucho, cosas que van a sorprender.

¿Se perfila algún sitio en el que la cuadrilla le gustaría que sonase la marcha?
Te puedo decir dónde me gustaría a mí que fuese, igual que cualquiera te podría decir el sitio donde le gustaría, pero al final la última palabra la tiene David Marín como capataz del paso de misterio, que es el que designa el que hace el repertorio y el que lo perfila de últimas. Y la Pasión. Nosotros hacemos el repertorio en contacto con ellos, teniendo en cuenta también sus directrices, porque detrás del paso del Prendimiento van cien músicos que son personas a las que no podemos pedirle desde que salimos hasta que entramos Atado a la columna, Reo de muerte y demás. Hay también que dosificar a la banda. Así que ¿dónde va a ir? Pues eso, todavía, la verdad es que ni lo sabemos.

Vamos, que no sueltas prenda…
Un repertorio como el que nosotros llevamos con la Pasión de Linares, que a la ida suele ser clásico, porque la luz del día te pide más clásico, más Alma de Dios por decirlo de alguna forma y a la vuelta el repertorio cambia mucho, es todo propio, todo. Y eso hace que al final el repertorio sea muy de vuelta. Mira, a nosotros nos dicen raros porque nos gustan este tipo de marchas y rara va a ser, porque si somos raros, la marcha tiene que ser de nuestro palo. Es una marcha que tiene de todo, muchos matices de bajos, las trompetas, tiene un solo espectacular, pero claro, esto es como todo, habrá gente que le guste y gente a la que no. A nosotros nos gusta mucho.

El estreno, supongo, no tendrá lugar en Almería. ¿A ti te gustaría o prefieres que sea cuanto antes para que la banda lo toque lo máximo posible y que la marcha llegue al Miércoles Santo más que rodada?
Eso es como todo. A mí me gustaría que la banda estrenase la marcha en Almería, de donde es el Prendimiento, pero hay que tener en cuenta muchos factores. Además, nosotros hemos pagado una marcha, pero no pagamos la exclusividad. Está claro que cuanto antes se estrene, mejor, porque la banda más la toca. Cuando escuchamos la marcha el otro día, en el ensayo de la banda, la escuchamos en proceso de montaje. No es como esas marchas que la banda lleva años tocando, en las que la gente sabe muy bien dónde entrar o dónde no. Con Al Señor del Prendimiento no sé si llevaban seis o siete ensayos. Entonces, cuanto antes la estrene la banda, más la va a tocar. Y, como te decía antes, la marcha es para nosotros, pero también para la Pasión de Linares. Si se la piden en Ciudad Real la tienen que tocar, o si se la piden en Córdoba o en Linares. No podemos pretender decirle: «oye, haznos la marcha, pon a 100 personas de acuerdo para que se la aprendan, pero sólo la puedes tocar del Miércoles para adelante».

López Gándara, el autor, tiene una trayectoria fácilmente reconocible, tiene un estilo muy marcado pero a la vez posee tantísimos conocimientos y recursos que es capaz de crear algo de una riqueza tremenda. Para que los que no la hemos escuchado aún nos podamos hacer una idea de por dónde puede ir, ¿con qué línea de marchas crees que entronca?
Al final es estilo Gándara. Nosotros hemos hablado del tema, mucho, todos estos meses y al final el estilo Gándara es el que es. Y tú escuchas la marcha que le hizo Gándara la semana pasada, por ejemplo, al Despojado de Granada, que se llama Preludio y tiene un sabor que es de Gándara. Igual que Volver a la vida, igual que Ante Anás el hijo de Dios o que Ante Caifás… Va también en esa línea de estilo Gándara, de fuerza, pero sutileza. Es que es difícil de expresar: al final es una marcha de la Pasión con Gándara. De ahí puede salir una obra maestra como Volver a la vida, de ese estilo.

Y tú que eres un gran entendido de música, miembro de la cuadrilla y un grandísimo conocedor de la banda, una pista: ¿la marcha te pide muchos cambios, la marcha es para trabajarla andando, para trabajarla andando de largo, costeros, o qué? Pues mira, eso es un tema difícil de decir. Estos años atrás he estado formando parte del equipo que mandamos los cambios en el Prendimiento y hay marchas que nos ha pedido cambios. Por ejemplo este año en Lope de Vega con El sumo sacerdote no hemos hecho cambios, sólo costero. Todo el rato costero. Y la volvió a tocar otra vez la banda en otro punto del recorrido, que creo que fue en la calle Real, bajando, y lo hicimos andando. Y Volver a la vida la hicimos a la ida andando y a la vuelta la mandé yo con cambios. En todas las marchas cabe de todo. Sólo tienes que saberlas, sabértela bien, comprenderla y tener gusto. Gusto, porque no es lo mismo una calle como Lope de Vega que como la calle Real. No es lo mismo mandar Volver a la vida en la calle Real que en la Ronda del Beato Diego Ventaja. Eso es como todo. A todas las marchas le caben todo tipo de cambios si sabes hacerlos y con mesura. El Prendimiento no es una cuadrilla de cambios excesivos, sino de pinceladas. Y con las pinceladas o de largo o con costero toda la marcha se andará en el Prendimiento.

sábado, 4 de junio de 2016


Conversamos con Álvaro Blanes Pérez, el responsable de confeccionar el repertorio que esta tarde interpretará la Oliva de Salteras detrás de la Virgen de la Soledad.

En una cofradía de silencio no hay nadie encargado de cuestiones como la de confeccionar un repertorio, ¿cómo se ha hecho?
Como todo aquello que refleje la imagen de la hermandad en la calle: la responsable es la junta de gobierno, que en este caso me ha designado a mí para elaborar el repertorio que se interpretará el 4 de junio.

¿Qué criterio se ha seguido para confeccionarlo?
 La junta de gobierno ha querido que se elabore un repertorio especial para esta salida, teniendo en cuenta la idiosincrasia de la hermandad, pero entendiendo que se trata de una ocasión extraordinaria donde tienen cabida marchas que no la tendrían un Viernes Santo. Además es una buena oportunidad para que se interpreten marchas nunca interpretadas en Almería, aprovechando el extenso repertorio de la Oliva. La Oliva de Salteras tiene un repertorio extenso y variado, uno de los motivos por los que decidimos contar con esta banda.

¿Se pueden conocer algunas de estas marchas?
Sonará Soledad, la marcha del maestro José Berenguel dedicada a la Virgen de la Soledad y que la banda ha montado especialmente para el 4 de junio. Otra marcha que se interpretará será La Soledad de Pedro Morales, que también la ha montado la banda especialmente para el día.

¿Cómo definirías el repertorio?
Va a ser un recorrido muy corto, pero muy intenso. Y el repertorio diferente y bonito. A lo mejor hay gente que se lo espera de otra manera, pero yo creo que es el repertorio que le pega a la Virgen y a la hermandad en la calle sabiendo que es una salida extraordinaria y que es un día de alegría y de gozo.

¿Qué marcha te vas a quedar con las ganas de que suene? 
Nuestra Señora de la Palma de Manuel López Farfán. Me parece una marcha bellísima, llena de expresividad y muy apropiada para ese día. La banda no la lleva en su repertorio habitual y, aunque van a interpretar marchas fuera de su repertorio montadas especialmente para el 4 de junio, ésta no es una de ellas. Es la única espinita en un repertorio que a título personal me apasiona.

¿Qué ha determinado la inclusión de unas marchas y el descarte de otras?
Entiendo que, como encargado de confeccionar un repertorio, no se debe seguir un criterio únicamente personal, ya que una junta de gobierno no designa a una persona para que elabore un repertorio a su gusto personal sino para que elabore un repertorio al gusto de la propia hermandad. Lógicamente ambos criterios deben estar en consonancia para que ambas partes queden satisfechas con la selección de marchas.

¿Por qué la Oliva?
Era un deseo de la hermandad que en la salida extraordinaria con que se van a conmemorar los 75 años de la hechura de la actual imagen acompañara a la Virgen de la Soledad una banda de música de primer nivel. Además, la disposición de la Oliva de Salteras desde el primer momento que hemos tratado con ellos ha sido estupenda, tanto en flexibilidad de horarios como en repertorio a interpretar.

¿Y cómo está siendo la relación con la banda?
Inmejorable. Desde el principio el trato ha sido estupendo, y durante estos meses hemos mantenido bastante contacto, ellos escuchando nuestras ideas y nosotros atendiendo a sus sugerencias. Por su parte nos han dado recomendaciones en cuanto al tono que debe seguir el repertorio y por ahora han dicho sí a nuestras propuestas. Y espero que el 4 de junio se pueda disfrutar de las novedades que tenemos previstas.

¿Qué autores/estilos consideras que casan mejor con la Soledad?
Desde luego a la Soledad, por su idiosincrasia como hermandad y como advocación, es fácil atribuirle marchas de corte clásico y autores como los Font, Gámez, Morales o Farfán, pero el 4 de junio se interpretarán marchas de todo tipo. Por supuesto clásicas, pero también marchas que no se interpretarían un Viernes Santo. Creo que es un buen momento para ver a la Soledad acompañada por un tipo de marchas que probablemente no se vuelvan a interpretar tras Ella.

¿No se ha planteado la hermandad ningún estreno musical para la ocasión?
Sí se lo ha planteado, de hecho la hermandad ha contactado con varios compositores, pero por problemas de tiempo no ha podido llevarse a cabo. El 4 de junio hubiera sido la ocasión perfecta para estrenar una marcha dedicada a la Virgen, pero los actos del 75 aniversario continuarán durante todo el año.

Muchas veces las cofradías tienden a hacer guiños a las hermandades con las que se encuentran en su recorrido en forma de marcha alusiva o dedicada, pero estos detalles casi siempre pasan muy desapercibidos para la gran mayoría de personas que presencian el paso del cortejo. ¿Te preocupa como responsable de confeccionar el repertorio que no sean entendidos esos posibles guiños?
Entiendo que esos guiños, como dices, se hacen con la mejor intención. Y es frecuente que la hermandad que lo reciba lo aprecie, ya que en muchos casos se está esperando escuchar qué marcha suena en ese sitio. Pero también considero que no debe condicionarse un repertorio a estas cosas. El 4 de junio tendremos un recorrido de unas escasas cuatro horas. Entiendo que si una marcha está incluida en el repertorio, pueda ser tocada en un determinado sitio como ‘guiño’ a una hermandad, pero no entiendo llenar el repertorio de marchas para tocar en tal o cual sitio sólo por el nombre o la dedicatoria que tienen, ignorando si la marcha es buena o no.

Sabemos cómo es la Oliva en el aspecto musical, ¿pero cómo es en el humano?
Me ha sorprendido mucho la atención que han prestado a tantas cosas... Desde la primera vez que contactamos telefónicamente, han demostrado una atención... Preguntando infinidad de cosas, del recorrido, de la idiosincrasia de la hermandad, etc. Han tratado a la hermandad un trato muy cercano. Y las veces que hemos ido a la academia musical que tienen nos han tratado con mucho cariño. Desde el principio han hecho esto facilísimo.

No te voy a esconder el miedo que hay muchas veces a bandas por las que pagas el nombre, pero el producto que te ofrecen luego no está a la altura...
Ni yo a ellos (risas). Yo les he manifestado un poco el recelo hacia las bandas de primer orden que vienen de fuera; que si tocan poco, que si viene con niños... Y la hermandad se lo dijo claramente. La primera conversación que tuvimos antes de firmar el contrato fue esa.   Se habló y ellos nos dijeron: nuestros precios son innegociables, pero porque nosotros damos un nivel. Tú no estás contratando a una pseudo Oliva sino que llevas a La Oliva.

La Oliva ha acompañado a otras imágenes en Almería como la Merced (1998) o la Virgen del Mar (2002), ¿habéis hablado de esto?
Sí (risas) y recordaban la anécdota de cuando los pusieron delante de los ciriales en la Virgen del Mar. Y luego tenían que ir alternando marchas con la Municipal, que era la que iba detrás de la Virgen.

Hay hermanos que reclaman la vuelta de la música a la Soledad. ¿Preocupa en la junta que esta salida pueda terminar de convencer a muchos hermanos más?
Motivo de preocupación desde luego que no. El acompañamiento musical ha variado a lo largo de la historia de nuestra hermandad. De hecho la Soledad ha ido acompañada por banda de música de plantilla completa durante muchos años, por capilla musical y, actualmente y desde hace años, en silencio. Desde luego es una decisión tomada con serenidad que no va a cambiar por el hecho de llevar acompañamiento musical puntualmente en una salida que, como su propio nombre indica, la hermandad pretende que sea extraordinaria.

martes, 7 de abril de 2015

Reseña primera con los ecos aún danzantes y pornográficos de la pescadilla que se quería morder la cola en la sartén del centro una noche atípica (porque fueron cuatro y no tres) de Jueves Santo. Para empezar, tiene pinta la cosa de que tenemos que ir acostumbrándonos a eso de una más. Que es feliz cosa, no se me entienda mal. Pues eso, que reseña primera, inmediata, previa a la reunión que esta misma noche van a mantener no sé si los hermanos mayores, los diputados mayores o los hermanos mayores y los diputados mayores del día. Y toca lo obvio: hablar de ese impresionante atasco que no fue a más porque el Encuentro que ni pinchaba ni cortaba en el lío, sí que sangró con tanto pincho y tanto corte. Que el Encuentro, viniendo de donde viene, teniendo que volver adonde tiene que volver y haciendo el esfuerzo que hace por llegar adonde estaba soportase el parón que soportó, se comprimiese en el codo que hace Eduardo Pérez con Real y luego se tuviese que saltar la chicane de su itinerario previsto por agilizarle el trago al Silencio, salvó al médico de urgencias del Provincial de remendar alteraciones en los pulsos de más de uno.

¿De quién fue la culpa? Esta noche se sientan en la misma mesa con acento equivocado los hermanos mayores de la Cena y el del Prendimiento que por aquello de que a los hermanos mayores les gusta un fregao, a estos dos les tocó el marrón del día y el barrido de estas postrimerías. Decía que esta noche se sientan los responsables del lío y los responsables de desliarlo. Y el argumento inicial tiene pinta de caer repartido, como los buenos premios de la lotería. El Silencio (la que más retraso sufrió) seguro que le echa las culpas al Rosario del Mar que para eso iba la primera. Como en los atascos en Cabo de Gata. Además, qué coño, que era lo más fácil, que para eso era la nueva, esa suerte de elefante en una cacharrería que fue como se tomó el vulgo su irrupción en la jornada. En eso caímos todos, con la suerte de que yo lo comenté con los que iba, pero a otros les pilló con el micrófono por delante. Siguiendo, en el Rosario, para defenderse, le echarán la culpa a las Angustias, que los paró a su ida en la Catedral porque las Angustias venía con retraso desde la salida y no hizo nada por enmendallo y, dicen, eso nadie lo vio. Las Angustias le dirá al Rosario que bueno, que puede que fuera así, pero ¿cómo pudo tardar tanto de la Catedral a Santo Domingo que a ellos les dio tiempo a llegar a San Juan, regresar y tropezarse con ellos? Vamos, que las capas blancas pudieron haber hecho más por remendar el desaguisado de las colas moradas no que no sólo no lo hicieron sino que la cosa se agravó. Y entre esos argumentos se colarán los sí, pero tú dijiste esto, pero tú te comprometiste a esto otro, ¿que yo dije eso? y las miradas se irán perdiendo, esquivándose en busca de una solución que no deje culpables y sí propósitos. Al fin y al cabo, al Jueves se llegó cargado de ellos. Y aunque a gente de esa a la que hay que escuchar cuando habla de cofradías porque en esto no todos sabemos por igual dijera cuando se conocieron los horarios que esto iba a pasar, la reunión de esta noche no se mantiene en una esquina con ellos sino en la agrupación. Y allí, con propósitos, basta. Aunque sirva de poco, siempre ha bastado.

Conferencia de La Haya, Erich Salomon.

martes, 16 de diciembre de 2014

Juan Antonio Barrios eleva a más de 2.000 los kilos de alimentos recogidos por la hermandad del Prendimiento en su quinta caravana solidaria. Lo dice en su columna de la Voz de Almería, esa en la que cuenta siempre cosas que interesan. Fue el sábado (13-D) por la mañana. Por la tarde, la Esperanza Macarena y Santa Cruz recogieron calle a calle otros tantos kilos en el ensayo solidario que banda y hermandad al alimón celebraron por las calles de la plaza de toros. En los Ángeles, pastorcillos y pastorcillas de la hermandad del barrio lo recorrieron por la mañana y más de lo mismo. Y mientras tanto continúa la campaña de recogida de juguetes del Prendimiento, la de las Angustias sigue volcándose con 14 familias del barrio, quedan los ensayos solidarios de los Estudiantes y la Estrella (el sábado, 20) y en el Rosario del Mar siguen recogiendo alimentos y juguetes. Y todo esto después de los 5.954 kilos que recogieron la semana pasada en Simago los Estudiantes, los 7.875 que repartió la Soledad hará un mes o el rastrillo solidario del Carmen de San Sebastián durante el puente de la Inmaculada. Así sucesivamente, una tras otra, ejemplo tras ejemplo, dejando a cada kilo recogido/repartido, a cada hermano implicado más de lleno en ridículo a aquel que piensa que las cofradías son fósiles. Porque los fósiles ni saben ni pueden sumar y las cofradías, sólo el sábado pasado sumaron 5.000 kilos. Suma y sigue.

viernes, 26 de septiembre de 2014

 
Qué bonito es el regreso a esto de la vida interna de las cofradías. Con septiembre llega la cosa cofrade como por un grifo abierto por el que corre un chorro de cultos, que si en la Cena, que si en las Angustias, que si el Amor, que si el Gran Poder, que si la Soledad, que si el Prendimiento, que si el Encuentro, que si el Santo Sepulcro, que si el Silencio y no sé qué me dejo por ahí que seguro que sí. Aldabonazo, pistoletazo de salida o como cada uno lo quiera llamar para un curso cofrade que comienza marcado por las transiciones. Varias hermandades llegan al calendario con retos por delante, con necesidad de respuestas y con un paquete ingente de cambios habidos y por haber. Con elecciones celebradas hace poco o por celebrar dentro de menos y con necesidades tan diferentes como sus propias realidades, pero con metas comunes, el chorro abierto de septiembre deja en la palangana de Pilatos las edades del hombre en clave cofrade. El pasado más reciente, el presente más rabioso y el futuro más esperanzador en la figura de, pongamos, cinco hermanos mayores que acaban de llegar, que están a punto de hacerlo o que empiezan a despedirse. Un agua que para unos quema, para otros es tibia como ciertas actitudes y para otros refresca que es como tiene que ser el agua a menos que te quieras preparar un poleo menta.

En el Amor ha ganado las elecciones Juan Antonio García por un estrechísimo margen. En San Sebastián se expusieron dos maneras de entender las cosas, dos candidaturas: una pretendía continuar la labor de la última junta y la otra la de la penúltima. Y a la que ha salido le toca recomponer la hermandad tras la hemorragia que la desangra en los últimos años. Para ello no hace falta Betadine sino responder o saber quién, qué y cuánto es el Amor, que no es poco -ni sencillo-, pero sí, como digo, muy necesario. Almería necesita la grandeza de sus hermandades históricas y se echa de menos al Amor. Una que sí está, pero más veces de las deseadas da la impresión de que no, es la del Prendimiento. Allí aún no se ha celebrado el cabildo de elecciones pero cerrado el plazo de presentación de candidaturas sólo consta la de Isaac Vilches. No entra en liza ningún otro oponente y quizá por eso tiene enfrente al rival más difícil: a si mismo. Y detrás mucho miedo. En el Prendimiento siempre se tiene miedo al cambio y en esa casa hay un equilibrio complicado: muchas cosas tienen que cambiar, pero como cambien muchas cosas aquello se desmorona. Mi idolatrado Sr. Vilches tendrá por delante -si se cumplen los plazos, si se consuman los hechos- cuatro años de retos constantes, amargos frutos de temporada y deliciosos manjares si responde como se espera de él. Llega para que todo cambie y siga siendo igual. Por su parte, tan cerca y tan lejos, Rafael Morcillo ha cogido al Rosario en el exilio y en medio de un litigio con la Diputación en el que uno piensa ya en largo. Y para colmo con la cofradía en el jardín del Jueves Santo de 2015. Muy complicada la gestión, un mandato con pinta de cáliz que le ha sido imposible evitar y en la opinión de uno que yo me sé que tiene un blog, con más fáciles soluciones que las constantes huidas hacia delante que adornan a la hermandad. Y a la que le han huido casi es a la de la Caridad, que la mandan de San Francisco a Santa Teresa. Juan Antonio Ruíz Pardo llega al final de su verano dorado -metáfora de andar por casa de la vara de hermano mayor que blande cada Viernes Santo- con los proyectos iniciados, la cofradía en la otra punta de la ciudad, la casa en la otra y los hermanos vaya usted a saber dónde. Los hermanos de la Caridad también eran de los que pensaban que se crecía en día santo, como los del Rosario. Lo que pasa que luego se toparon con la realidad de que crecer se crece de otra manera. Y continuando para bingo porque la línea es correcta, terminamos el repaso a algunos retos con la despedida de Jorge Espinosa en el besamano de los Dolores. El hermano mayor que ha puesto en valor a la dolorosa de Prados López y que ha demostrado que mejor solo que mal acompañado se va con el Santo Sepulcro bastantes peldaños más arriba de donde la recogió. Se echarán de menos sus elegantes maneras igual que no habrá tertulias suficientes para agradecer lo que ha hecho por una hermandad por la que muchos pasaron dejando pena y llevándose la gloria. Espinosa, al revés que todos ellos, se lleva las penas de su mandato a través del desierto en un bolsillo. Las glorias se quedan en San Pedro. Y a lo de si la palangana de Pilatos está más llena de unas cosas que de otras lo iremos sabiendo conforme vayamos lavándonos la cara en ella, en el día a día, en la realdiad de nuestra Semana Santa, esa semana del año que aquí dura 52.

Pilatos se lava las manos (Mattia Preti, 1663). Museo Metropolitano de Arte, Nueva York.